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Hallazgo en el arroyo Anta Yacu |
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Hace unas semanas los guarda parques Mabel López, Manuel Pachado yLuis Imbert recorrían, como lo hacen habitualmente, el límite norte del Parque Sierra San Javier. Al llegar al arroyo Anta Yacu se detuvieron a supervisar una extracción de áridos. En el lecho los sorprendió lo que parecía ser la boca de una vasija. Posteriormente, los guardaparques hicieron la denuncia a Patrimonio de la Provincia, y ellos se comunicaron con el Instituto de Arqueología y Museo de la UNT. Entonces intervino la comisión de rescate a cargo del arqueólogo Guillermo Ortiz. A continuación, se efectúo una inspección ocular por parte del experto de la Reserva de Horco Molle, Gabriel Míguez. En conjunto hicieron la excavación y al limpiar cuidadosamente la zona se dieron cuenta de que eran cuatro las vasijas (posibles urnas funerarias), dispuestas una al lado de la otra (separadas por solo 10 a 20 cm) y alineadas de sur a norte, con una profundidad de 3 metros. La superficie de este hallazgo le otorga también propiedades únicas en la arqueología de la región, y le dan un carácter de gran antigüedad (entre los 200 y 800 años dc). Por último, se efectuó el embalaje y traslado de las vasijas al laboratorio del Instituto de Arqueología y Museo de la UNT, donde se realizarán las excavaciones del contenido interno de las vasijas, para poder registrar, entre otros datos, la presencia o ausencia de otros restos arqueológicos dentro de las mismas (tales como huesos humanos, otras vasijas más pequeñas, cuentas de collar u otros restos arqueológicos que pudieron haber formado parte del ajuar o acompañamiento de los difuntos). Fuente: |